La huerta

 

2018

Intervención en la casa Cuervo Urisarri (La Candelaria, Bogotá) con el colectivo Arte y su espacio, acompañando la exposición Dos por Uno -parejas de retratos en Colombia.

Instituto Caro y Cuervo

Intervention in the Cuervo Urisarri house, (La Candelaria, Bogotá) with the collective Arte and its space, within the context of the exhibition Dos por Uno -couples of portraits in Colombia.

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En medio del solar donde hoy hay una fuente instalada en el año 2012, hubo una huerta en la casa que habitaron los Rufino Cuervo Barreto y María Francisca Urisarri Tordecillas. Se interviene la fuente con la intención de sustraerla conceptualmente del espacio metiéndola en una especie de urna de cristal, para evocar en dibujo aquella huerta que ocasionalmente motivó hilos de comunicación epistolar entre los esposos mencionados, ya que Cuervo Barreto permanecía en el viejo continente la mayor parte del tiempo. La correspondencia entre los citados esposos da cuenta del envío de semillas y las instrucciones para plantarlas .

  

En una descripción que se hace de las casas en Santafé a fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX se describe una huerta de la siguiente manera: " ... está casi cubierta de malva, de ortiga y lenguevaca y algunos surcos de hortalizas y cebollas al lado de la floreada manzanilla, la aromática yerbabuena, las turmas y el poleo; en el corral de las gallinas las chisguas para vestir tamales, un cerezo lleno de churrusco y las paredes cubiertas por un churumo trepador y un granadino". (Ortega, 1990, p413)

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In the middle of the plot where today lies a fountain installed in 2012, there was an orchard in the house inhabited by the Rufino Cuervo Barreto and María Francisca Urisarri Tordecillas. The fountain is involved with the intention of conceptually subtracting it from space by putting it in a kind of glass urn, to evoke in drawing that orchard that occasionally motivated threads of epistolar communication between the aforementioned husbands, since Cuervo Barreto remained on the old continent most of the time. The correspondence between them gives an account of the shipment of seeds and the instructions for planting them.

  

A description of the houses in Santafé in the late eighteenth and early nineteenth century describes an orchard as follows: " it is almost covered with mauve, nettle and lenguevaca and some furrows of vegetables and onions next to the flowered chamomile, the aromatic yerbabuena, the turmas and the pollen; in the corral of the chickens the chisguas to dress tamales, a cherry tree full of churrusco and the walls covered by a climbing churumo and a granadanine." (Ortega, 1990, p413)